Vuelve el festival de Arpa de Sentmenat. Los días 18, 19 y 20 de junio del 2010 se expondrán las ganas de gustar en tres días de conciertos, exposición y actividades, en un capítulo social donde es más propio cerrar persianas que abrirlas. La responsabilidad es doble a la vez que tentadora, pues en nuestras manos está demostrar que existe el éxito más allá del económico y el televisado. Volveremos a invertir en afectividad y ejerceremos el derecho a sentirnos y mostrarnos diferentes sin creernos mejores. Vuelve el milagro de viajar sin salir de casa, y esta vez expuestos a la atenta mirada de muchísimos ojos vecinos que admiran el tesón con el que damos nuestros pasos. No está solo el festival, ayuntamiento y colaboradores no abandonan, pero además nace, cual apoyo aéreo,l´Associació D´Amics de L´Arpa de Sentmenat. Marta C., Marta G., Francisco Javier, José Luis, Alex G., Alex F., Tino, son mi septeto reparador, mis trescientos espartanos. Voluntarios sin más hambre remunerativa que la gloria, y conscientes de que hacen historia apoyando esta causa han borrado, como yo, la expresión "no se puede" de nuestro lenguaje. No soy más Leónidas que el que me hacen sentir cuando apoyan mis criterios y se aferran en materializarlos, y he crecido con sus confianzas. Sin duda alguna esta edición venidera promete, y mucho.
Germán Ocaña Director del festival internacional de Arpa de Sentmenat
Festival Internacional de Arpa de Sentmenat
Por un planeta sano
El Festival de Arpa de Sentmenat sabe que el camino hacia los grandes logros empieza allá donde se suman las pequeñas pero buenas intenciones. Si el planeta amenaza con secarse, quizás sea el momento de sanar las raíces de una sociedad de consumo que entristece cuando no navega en la opulencia. Son mil y un motivos los que justifican la especulación, entre los que se encuentra el por qué y cuando la cultura dejó de ser un derecho a ser un producto que en ocasiones, y para mucha gente, se muestra inalcanzable. No hablamos de copyright, ni de descargas de internet, hablamos de no poner cifras a aquello que une a las personas, las relaciona y las libera de las cruces de una sociedad insensible. Para que toda persona que hace las cosas por amor vuelva a ser tratada como buena, no como tonta, nuestro festival se abre al público sin taquillas, una pequeña pero buena intención respaldada por la ayuda desinteresada de quienes cooperan en hacer que nuestro festival sea GRATIS.